jonathan Aquije
Poeta recién llegado
Y mientras todo esto seguía su proceso
una nueva situación en mí dejó sentir su peso:
la duda sobre el sacerdocio que me mantenía preso
y el enorme cariño que por ella profeso.
Todo esto lo puse en manos de Dios
para que aclarara esta duda
que hay en mi corazón
y así pueda yo tomar una decisión
en la que no haya equivocación
y, posteriormente, una profunda lamentación.
Paralelamente, el cariño que por ella sentía
iría cada vez más en crecida
a tal punto que unas palabras
a mi mente retornarían:
cuando descubras que no es lo tuyo
a lo que Dios te llama,
verás cómo un día
una mujer más amada hallas.
Y fue así que un cariño tan intenso
se convirtió en un naciente amor en silencio
que crecería con el correr del tiempo
y haría de mí un hombre cada vez más pleno.
Desde allí ya no solo la quería, sino que la amaba
y, era tanto el amor que por ella albergaba,
que con ansias cada domingo la esperaba
para nutrirme de la dulzura que de su ser brotaba
Dado en Lima, Perú el 29 de marzo del 2007
Jonathan Aquije.
una nueva situación en mí dejó sentir su peso:
la duda sobre el sacerdocio que me mantenía preso
y el enorme cariño que por ella profeso.
Todo esto lo puse en manos de Dios
para que aclarara esta duda
que hay en mi corazón
y así pueda yo tomar una decisión
en la que no haya equivocación
y, posteriormente, una profunda lamentación.
Paralelamente, el cariño que por ella sentía
iría cada vez más en crecida
a tal punto que unas palabras
a mi mente retornarían:
cuando descubras que no es lo tuyo
a lo que Dios te llama,
verás cómo un día
una mujer más amada hallas.
Y fue así que un cariño tan intenso
se convirtió en un naciente amor en silencio
que crecería con el correr del tiempo
y haría de mí un hombre cada vez más pleno.
Desde allí ya no solo la quería, sino que la amaba
y, era tanto el amor que por ella albergaba,
que con ansias cada domingo la esperaba
para nutrirme de la dulzura que de su ser brotaba
Dado en Lima, Perú el 29 de marzo del 2007
Jonathan Aquije.