No has arribado en mi ni yo en ti en mucho tiempo
pero aún así intuyo que en la implacable distancia tú, eres la persona ideal
Mis labios ya casi muertos
No han saboreado los tuyos
mas al cerrar los ojos
te encuentro alli; en mi mente y por un instante la imagen de tu boca liándose con la mía
difunde a esta fria y pesadumbrosa existencia una gran llama
que irradia en mis fauces un agradable sabor a miel
En tus ojos pardos
No he visto mi reflejo, no obstante se que ellos a lo lejos han llorado con los míos
Mi nariz
No ha inhalado tu esencia
mas esta me cautiva y me seduce a pesar de la frialdad
Tus liberales manos
No han rozado mi piel
y aun así la tersa caricia del viento te trae a mi
alcanzando a percibir como me agasajas en tus afables brazos
Mi busto
No ha experimentado la calidez de tu ser
mas cuando me hallo yaciente en mi lecho
el tibio hilván de mi cobertura
te delinea con detalle tumbado sobre mi escote
Tus fornidas y marcadas piernas aun...
No han de dirigirse hasta acá
y mis trémulos muslos no tuvieron la concesión para peregrinar el extenso pero placentero itinerario que me conduciría hasta ti
Y así con total simplicidad y candor
¡Somos Amantes!
¡Si!... Amantes...
sin vincularnos todavía
Amantes... siguiendo estas veleidosas condiciones
Amantes... aun en la distancia...
pues tu eres el káiser que habita en mi corazón, mi mente y espíritu
y yo
la gema que se encuentra prendida de por vida en tu alma
congénere a un plastrón empalmado a tu vigoroso pecho.
Yo soy la autora: Maria Eugenia Gonzalez Dominguez
pero aún así intuyo que en la implacable distancia tú, eres la persona ideal
Mis labios ya casi muertos
No han saboreado los tuyos
mas al cerrar los ojos
te encuentro alli; en mi mente y por un instante la imagen de tu boca liándose con la mía
difunde a esta fria y pesadumbrosa existencia una gran llama
que irradia en mis fauces un agradable sabor a miel
En tus ojos pardos
No he visto mi reflejo, no obstante se que ellos a lo lejos han llorado con los míos
Mi nariz
No ha inhalado tu esencia
mas esta me cautiva y me seduce a pesar de la frialdad
Tus liberales manos
No han rozado mi piel
y aun así la tersa caricia del viento te trae a mi
alcanzando a percibir como me agasajas en tus afables brazos
Mi busto
No ha experimentado la calidez de tu ser
mas cuando me hallo yaciente en mi lecho
el tibio hilván de mi cobertura
te delinea con detalle tumbado sobre mi escote
Tus fornidas y marcadas piernas aun...
No han de dirigirse hasta acá
y mis trémulos muslos no tuvieron la concesión para peregrinar el extenso pero placentero itinerario que me conduciría hasta ti
Y así con total simplicidad y candor
¡Somos Amantes!
¡Si!... Amantes...
sin vincularnos todavía
Amantes... siguiendo estas veleidosas condiciones
Amantes... aun en la distancia...
pues tu eres el káiser que habita en mi corazón, mi mente y espíritu
y yo
la gema que se encuentra prendida de por vida en tu alma
congénere a un plastrón empalmado a tu vigoroso pecho.
Yo soy la autora: Maria Eugenia Gonzalez Dominguez