razyel
Poeta recién llegado
El humo indica donde aterrizar,
en tus labios resquebrajados,
perfumados por la nicotina de cigarro.
Como si mirarte a diario,
fuera suficiente como para decir que te conozco.
Se que no existo para vos,
que no sabes de mi,
que el humo entre nosotros,
es todo lo que somos.
Y ¿si te pidiera un cigarrillo?
Pero soy demasiado tímido,
además, ni siquiera fumo,
y ¿si me pidieras fuego?
¿Cómo decirte que me mareo,
con sólo aspirar un poco de humo?
Tus ojos almendrados y verdes,
encierran cierta nostalgia enigmática,
que me enamora y obsesiona.
Y esa interrogante, que me consume como cáncer:
¿Siempre estas aquí, acaso nadie te espera en casa?
Y por primera vez, en estos años,
te quitas tu chaqueta desgastada,
y descubro con asombro,
que estas embarazada,
ya no puedo verte como antes,
ahora eras como un ángel.
Un ángel que fuma tristemente,
mientras con pena acaricia su vientre,
y como alas, humo y dos fetos,
con una vida, esperando, dentro.
en tus labios resquebrajados,
perfumados por la nicotina de cigarro.
Como si mirarte a diario,
fuera suficiente como para decir que te conozco.
Se que no existo para vos,
que no sabes de mi,
que el humo entre nosotros,
es todo lo que somos.
Y ¿si te pidiera un cigarrillo?
Pero soy demasiado tímido,
además, ni siquiera fumo,
y ¿si me pidieras fuego?
¿Cómo decirte que me mareo,
con sólo aspirar un poco de humo?
Tus ojos almendrados y verdes,
encierran cierta nostalgia enigmática,
que me enamora y obsesiona.
Y esa interrogante, que me consume como cáncer:
¿Siempre estas aquí, acaso nadie te espera en casa?
Y por primera vez, en estos años,
te quitas tu chaqueta desgastada,
y descubro con asombro,
que estas embarazada,
ya no puedo verte como antes,
ahora eras como un ángel.
Un ángel que fuma tristemente,
mientras con pena acaricia su vientre,
y como alas, humo y dos fetos,
con una vida, esperando, dentro.
Última edición: