El dolor pone límites a las palabras.
Ahora sólo siento y por eso callo.
Siento la brisa que mece mi ausencia,
un vacío en el cual me pierdo,
sin saber.
Por qué no sé si lo que digo
fue vivido o fue un sueño.
Un anhelo imaginado
que a fuerza de desearlo
me ha protegido
del silencio de las palabras.
Ahora sólo siento y por eso callo.
Siento la brisa que mece mi ausencia,
un vacío en el cual me pierdo,
sin saber.
Por qué no sé si lo que digo
fue vivido o fue un sueño.
Un anhelo imaginado
que a fuerza de desearlo
me ha protegido
del silencio de las palabras.