Por cada tormenta que llega
finísimas cuerdas vibran.
Dueñas de mí
se mezclan con el timbre de tu voz
y es inevitable
que cante, y es inevitable
que seas la melodía de mi interior.
Eres la alegría de mi vida
amor único e infinito... aún
cuando el viento es huracán, y tus latidos
convertidos en tambores me sacuden
aún cuando obligado a ser mar
me retiro
sin dejar de acariciar la arena, ni de descubrir
hasta en la caracola mas pequeña
ese cielo azul intenso tuyo
donde finísimas cuerdas vibran, y a mi alma
hacen vibrar.
finísimas cuerdas vibran.
Dueñas de mí
se mezclan con el timbre de tu voz
y es inevitable
que cante, y es inevitable
que seas la melodía de mi interior.
Eres la alegría de mi vida
amor único e infinito... aún
cuando el viento es huracán, y tus latidos
convertidos en tambores me sacuden
aún cuando obligado a ser mar
me retiro
sin dejar de acariciar la arena, ni de descubrir
hasta en la caracola mas pequeña
ese cielo azul intenso tuyo
donde finísimas cuerdas vibran, y a mi alma
hacen vibrar.
Última edición: