JoseM
Poeta recién llegado
Adiós dulce amor mío,
ayer te fuiste de mi lado,
dejando solo conmigo
de tus labios y piel el perfume
que del amor fueron la esencia.
Nunca podré olvidarte,
pues como un ángel fuiste,
fuerte escudero
que cuidó de mi sendero
y de angustias me libró.
Te fuiste lejos de mis querencias,
pero siempre permanecerás
aquí junto a mi pecho,
pues compartiste en mi lecho
algo más que la llama del amor.
Rauda con tus alas desplegadas,
sigue tu vuelo por los cielos
pleyados de millones de estrellas,
y olvida lo que ayer fuimos,
pero de mí nunca te olvides.
Lloraré siempre tus recuerdos
y me dolerá siempre tu adiós,
ya que nunca podré olvidar
tus dulces besos y caricias
que ayer fueron mis delicias.
Y un día, cuando deje de llorar,
al verse mis lagrimas secar
y mi corazón deje ya de palpitar,
libre volaré por los cielos infinitos
a tu encuentro más allá de las estrellas.
ayer te fuiste de mi lado,
dejando solo conmigo
de tus labios y piel el perfume
que del amor fueron la esencia.
Nunca podré olvidarte,
pues como un ángel fuiste,
fuerte escudero
que cuidó de mi sendero
y de angustias me libró.
Te fuiste lejos de mis querencias,
pero siempre permanecerás
aquí junto a mi pecho,
pues compartiste en mi lecho
algo más que la llama del amor.
Rauda con tus alas desplegadas,
sigue tu vuelo por los cielos
pleyados de millones de estrellas,
y olvida lo que ayer fuimos,
pero de mí nunca te olvides.
Lloraré siempre tus recuerdos
y me dolerá siempre tu adiós,
ya que nunca podré olvidar
tus dulces besos y caricias
que ayer fueron mis delicias.
Y un día, cuando deje de llorar,
al verse mis lagrimas secar
y mi corazón deje ya de palpitar,
libre volaré por los cielos infinitos
a tu encuentro más allá de las estrellas.