Hoy esta ciudad es más oscura,
no tiene la luz que tú tienes,
vuelve a mi aquella mala sensación dura,
mi corazón llora al ver que no vienes,
plasmo mis versos intentando llegar a ti.
Pero sigo sin encontrarte mi princesa,
solo soy aquel poeta que vagabundea por las calles del amor.
Escribo una canción para que te fijes en mi,
intentando compartir contigo una bella casa,
buscando cambiar mi estrella de color.
Hoy me falta fuerzas,
para intentar buscarte,
no puedo gritar tu nombre,
me falta ilusión para hablarte.
De los sueños donde me besas,
en los que tenemos una dulce relación,
paseamos en una tarde de octubre,
compartíamos un mismo corazón.
Vuelvo a mi lugar,
aquella calle donde antes me perdí,
la esquina donde alguna vez me fui a sentar.
Con el cuaderno viejo donde tanto escribí,
en el que dejo allí puesto un bello deseo
y dibujo cada esquina por donde paseo.
Ahora intento levantarme,
pero no sé porque no puedo,
quizás empiece a arrastrarme.
Para llegar a mi destino,
de todas formas ya no hay miedo,
solo sigo mi propio camino,
ando como un loco buscando tus besos.
Quiero ser sincero aquí,
déjame cogerme fuerte de tus manos.
Solo quiero decirte te quiero princesa,
que me muero de ganas por tenerte junto a ti,
cenar cada noche a tu vera.
Hablar de lo que hemos hecho en el día
y regalarte cada noche una poesía.
no tiene la luz que tú tienes,
vuelve a mi aquella mala sensación dura,
mi corazón llora al ver que no vienes,
plasmo mis versos intentando llegar a ti.
Pero sigo sin encontrarte mi princesa,
solo soy aquel poeta que vagabundea por las calles del amor.
Escribo una canción para que te fijes en mi,
intentando compartir contigo una bella casa,
buscando cambiar mi estrella de color.
Hoy me falta fuerzas,
para intentar buscarte,
no puedo gritar tu nombre,
me falta ilusión para hablarte.
De los sueños donde me besas,
en los que tenemos una dulce relación,
paseamos en una tarde de octubre,
compartíamos un mismo corazón.
Vuelvo a mi lugar,
aquella calle donde antes me perdí,
la esquina donde alguna vez me fui a sentar.
Con el cuaderno viejo donde tanto escribí,
en el que dejo allí puesto un bello deseo
y dibujo cada esquina por donde paseo.
Ahora intento levantarme,
pero no sé porque no puedo,
quizás empiece a arrastrarme.
Para llegar a mi destino,
de todas formas ya no hay miedo,
solo sigo mi propio camino,
ando como un loco buscando tus besos.
Quiero ser sincero aquí,
déjame cogerme fuerte de tus manos.
Solo quiero decirte te quiero princesa,
que me muero de ganas por tenerte junto a ti,
cenar cada noche a tu vera.
Hablar de lo que hemos hecho en el día
y regalarte cada noche una poesía.