David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
El fantasma del beso delincuente
el pómulo te tiene perseguido,
el pómulo te tiene perseguido,
Miguel Hernández
de dos labios que luchan en batalla,
y ganará la boca que avasalla
sin miedo al contrincante, que es más fuerte.
Un beso hurtarte habré, que de tal suerte
un anhelo en la boca dulce estalla,
una sonrisa que aunque dentro calla
la ansiosa vista expresa por tenerte.
Un beso, nada más, como un tesoro
te quitaré y después, como he venido
me iré otra vez de tu fugaz mejilla.
Un beso de los labios que yo adoro,
un beso que, aunque sea inconsentido,
es para mí una enorme maravilla.