KarenTirana
Poeta recién llegado
Un beso bestial, un ósculo con falsa
intención, una mirada perspicaz
llena de embrujos perplejos y
hechizos vacilantes.
La sutileza de sus dedos, de sus
labios Su respiración me corroe,
me envuelve, me conserva en un
suspiro, sólo un acto de perfecta
agonía, sin palabras de por medio,
es una provocación carnal.
Usted me hace elevar mis sensaciones
más ardientes y hermosas, usted
es mi pecado, la culpa más fascinante.
Béseme, así podre recordarle más
cuando haya partido, su cobardía
es tan persistente que he comenzado
a odiarle.
Asegúrese de besarme porque
después lo deseará y mi promesa
ha sido no volverle a ver. Puedo
oler ya su ausencia, siento como se
derrumban mis alientos.
¿Cuáles son sus motivos de huida?
No pretendo detenerle ni aprisionarle
Béseme porque el vacio se vuelve
inédito e inevitable, no pare de
hacerlo porque se convertiría en
un perverso asesino.
Caigo inerme al ya no profesar sus
besos, se desvanecen mis fuerzas, y
el corazón se detiene en un lamento.
intención, una mirada perspicaz
llena de embrujos perplejos y
hechizos vacilantes.
La sutileza de sus dedos, de sus
labios Su respiración me corroe,
me envuelve, me conserva en un
suspiro, sólo un acto de perfecta
agonía, sin palabras de por medio,
es una provocación carnal.
Usted me hace elevar mis sensaciones
más ardientes y hermosas, usted
es mi pecado, la culpa más fascinante.
Béseme, así podre recordarle más
cuando haya partido, su cobardía
es tan persistente que he comenzado
a odiarle.
Asegúrese de besarme porque
después lo deseará y mi promesa
ha sido no volverle a ver. Puedo
oler ya su ausencia, siento como se
derrumban mis alientos.
¿Cuáles son sus motivos de huida?
No pretendo detenerle ni aprisionarle
Béseme porque el vacio se vuelve
inédito e inevitable, no pare de
hacerlo porque se convertiría en
un perverso asesino.
Caigo inerme al ya no profesar sus
besos, se desvanecen mis fuerzas, y
el corazón se detiene en un lamento.