Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
El beso,
más emotivo que me diste,
de un siglo a esta parte,
(y mal no recuerdo) fue:
el de nuestro final...
La caricia,
más cálida que me hiciste nunca,
fue, la de nuestra despedida.
(Y pensar, que por un beso
y una caricia así... yo, me iba.)
Pero a ti,
no te importaba, ¿cierto?
Motivos tendrías. Y nuevos.
Como otros besos... Y caricias.
¡Y a lo nuevo fuimos!
Disponemos,
de toda una vida ahora;
para, de espaldas a otro
inexorable desengaño,
(Dios no lo quiera, pero en si)
honda,
ígnea y solapadamente,
añorarnos... En algún momento.
Muy de tanto en tanto...
¿Verdad...?
....................................
más emotivo que me diste,
de un siglo a esta parte,
(y mal no recuerdo) fue:
el de nuestro final...
La caricia,
más cálida que me hiciste nunca,
fue, la de nuestra despedida.
(Y pensar, que por un beso
y una caricia así... yo, me iba.)
Pero a ti,
no te importaba, ¿cierto?
Motivos tendrías. Y nuevos.
Como otros besos... Y caricias.
¡Y a lo nuevo fuimos!
Disponemos,
de toda una vida ahora;
para, de espaldas a otro
inexorable desengaño,
(Dios no lo quiera, pero en si)
honda,
ígnea y solapadamente,
añorarnos... En algún momento.
Muy de tanto en tanto...
¿Verdad...?
....................................