Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
He tenido que crear este bosque para tenerte cuando no
te tengo.
Y e creado también un río de plata que lo atraviesa y sigo
su curso.
De recuerdos hechos lo peces y de caricias soñadas sus
aguas, las tuyas.
Yo a su orilla con mi red, los capturo y devuelvo al agua
y hay de todos tus colores.
Amarillos,rojos y azules como el cielo que nos cobijo, amarillos
como la mañana mía y rojos como mi deseo.
Mi río y mi bosque, mis peces y mis aguas.
Todo para tenerte cuando no te tengo.
De todos los frutos hay aquí, mas no he podido
encontrar un solo beso tuyo.
Hay esteros y pozos donde e bebido, cuando tenía sed.
Hay dátiles, sol y valles.
Mas no estas tú.
Por eso te dibujo y te creo.
Y te asomas de ves en cuando bajo nuestro sol
y capturas mi conciencia y en medio del follaje, me duermo a
encontrarte y voy por ti.
Sigo las voces que susurran mi nombre desde el sur, aquí perdido
sólo , con ánimo y ardido de ti.
.
La colina creada, me llama y mis bríos se renuevan. Ya no necesito agua
y desprecio los dátiles ¡ y todos los frutos! que me ofrece el bosque.
Aunque sea mío pero es tuyo.
No sufro ya, cada vez estoy más cerca y tu brisa toca mi cara.
Ya siento tú mar atormentado, en la espera de mi Río.
No e dibujado pájaros, ni flores, aquí no hacen falta.
Sólo tú y tu música, basta.
Perdido en el follaje, hago lo que quiero, te pienso y te recuerdo
aquí esta tú sol , tú verano eterno, tu bosque, tus peces
y tu Río.
te tengo.
Y e creado también un río de plata que lo atraviesa y sigo
su curso.
De recuerdos hechos lo peces y de caricias soñadas sus
aguas, las tuyas.
Yo a su orilla con mi red, los capturo y devuelvo al agua
y hay de todos tus colores.
Amarillos,rojos y azules como el cielo que nos cobijo, amarillos
como la mañana mía y rojos como mi deseo.
Mi río y mi bosque, mis peces y mis aguas.
Todo para tenerte cuando no te tengo.
De todos los frutos hay aquí, mas no he podido
encontrar un solo beso tuyo.
Hay esteros y pozos donde e bebido, cuando tenía sed.
Hay dátiles, sol y valles.
Mas no estas tú.
Por eso te dibujo y te creo.
Y te asomas de ves en cuando bajo nuestro sol
y capturas mi conciencia y en medio del follaje, me duermo a
encontrarte y voy por ti.
Sigo las voces que susurran mi nombre desde el sur, aquí perdido
sólo , con ánimo y ardido de ti.
.
La colina creada, me llama y mis bríos se renuevan. Ya no necesito agua
y desprecio los dátiles ¡ y todos los frutos! que me ofrece el bosque.
Aunque sea mío pero es tuyo.
No sufro ya, cada vez estoy más cerca y tu brisa toca mi cara.
Ya siento tú mar atormentado, en la espera de mi Río.
No e dibujado pájaros, ni flores, aquí no hacen falta.
Sólo tú y tu música, basta.
Perdido en el follaje, hago lo que quiero, te pienso y te recuerdo
aquí esta tú sol , tú verano eterno, tu bosque, tus peces
y tu Río.