Évano
Libre, sin dioses.
La letra a del teclado de mi ordenador no funcionaba. Yo estaba registrado en un foro de poesía, por lo que cuando comentaba debía pensar en no incluir aes. Para la despedida no me preocupaba y escribía: "Un brazo, migo", en vez de: "Un abrazo, amigo". De pronto un brazo mío desapareció.
Era tal mi adicción al foro poético que seguí leyendo y comentando pese a la falta de un brazo. Mi sorpresa fue de ¡oh, qué pasada! cuando al comentar el siguiente texto me brotó otro brazo (o el mismo, no lo sé, porque no es el de masturbarme) y ¡las aes funcionaban! Pero al volver a despedirme con el susodicho: "Un brazo, migo", volvían a desaparecer brazo y aes; y al volver a comentar reaparecían. No tengo más remedio que proseguir así hasta mi muerte; o descubrir dónde van a parar las aes.
Un brazo, migos.
Era tal mi adicción al foro poético que seguí leyendo y comentando pese a la falta de un brazo. Mi sorpresa fue de ¡oh, qué pasada! cuando al comentar el siguiente texto me brotó otro brazo (o el mismo, no lo sé, porque no es el de masturbarme) y ¡las aes funcionaban! Pero al volver a despedirme con el susodicho: "Un brazo, migo", volvían a desaparecer brazo y aes; y al volver a comentar reaparecían. No tengo más remedio que proseguir así hasta mi muerte; o descubrir dónde van a parar las aes.
Un brazo, migos.