Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Mirada directa y sin miedo
pasando por todos los misterios
esos...Que son fríos, después templados
hasta que se hacen calientes.
Manos cruzadas hasta la muñeca,
solo los dedos no son suficiente,
hasta que llega en impulso
un gran abrazo.
Decir tu nombre en alto
contundente,
hasta que bajo la voz...
y te pronuncio despacio.
Un café y tertulia
media tarde...
Después todas las delicias,
llegó la noche.
Rosario de Cuenca Esteban
pasando por todos los misterios
esos...Que son fríos, después templados
hasta que se hacen calientes.
Manos cruzadas hasta la muñeca,
solo los dedos no son suficiente,
hasta que llega en impulso
un gran abrazo.
Decir tu nombre en alto
contundente,
hasta que bajo la voz...
y te pronuncio despacio.
Un café y tertulia
media tarde...
Después todas las delicias,
llegó la noche.
Rosario de Cuenca Esteban