Hoy reinaba la oscuridad en los grandes
Paraísos del Imperio, la luna sufría y lloraba
Desconsolada mientras la hermosa princesa
De todo tiempo y lugar moría de dolor
Su corazón sangraba y su alma suspiraba
Al ver como su príncipe partía hacia el bosque
Su vestido del sutil color del otoño
Resaltaba la tan particular belleza de esa princesa
Cuyos ojos brillaban al quedar envueltos en
Lagrimas, mientras rodeada de guerras de libertad
Caminabas por los pasillos del castillo recordando
Con nostalgia cada apasionado momento
Crees ver su silueta en el bosque a cada amanecer
Y entre visiones las flores le regalan a la princesa
Un canto gregoriano, flautas y violines, arpas y
Sutiles voces se unen al viento para que su majestad reciba
A su príncipe victorioso de una nueva batalla y jura
Ante Dios no volver a abandonarla
Paraísos del Imperio, la luna sufría y lloraba
Desconsolada mientras la hermosa princesa
De todo tiempo y lugar moría de dolor
Su corazón sangraba y su alma suspiraba
Al ver como su príncipe partía hacia el bosque
Su vestido del sutil color del otoño
Resaltaba la tan particular belleza de esa princesa
Cuyos ojos brillaban al quedar envueltos en
Lagrimas, mientras rodeada de guerras de libertad
Caminabas por los pasillos del castillo recordando
Con nostalgia cada apasionado momento
Crees ver su silueta en el bosque a cada amanecer
Y entre visiones las flores le regalan a la princesa
Un canto gregoriano, flautas y violines, arpas y
Sutiles voces se unen al viento para que su majestad reciba
A su príncipe victorioso de una nueva batalla y jura
Ante Dios no volver a abandonarla