Ton Rodriguez
Poeta asiduo al portal
Un destello de luz en la ventana
un carrusel de sueños estira el alba
una caricia y tú junto a mi cama
despiertas mi sonrisa cada mañana.
Aspiro el dulce aroma que dejas en la almohada
mi corazón dormido aún late en calma,
dejas caer tu mano sobre mi espalda
y una dulce pereza me invade el alma.
Me miras con ternura, suspiras, callas,
despides a la noche al llegar el alba
y dejas en la mesa una rosa blanca,
nostalgia de caricias, sonrisa clara.
Tu risa y tus miradas nunca me faltan
tampoco tu silencio ni tus palabras
con eso es suficiente, con eso basta
para olvidar los sueños en los que tú no te hallas.
Me hace daño el sonido de tus pisadas
y el ruido de la puerta cuando te marchas,
nostalgia de caricias y madrugadas.
Un carrusel de sueños estira el alba.
Ton Rodríguez
un carrusel de sueños estira el alba
una caricia y tú junto a mi cama
despiertas mi sonrisa cada mañana.
Aspiro el dulce aroma que dejas en la almohada
mi corazón dormido aún late en calma,
dejas caer tu mano sobre mi espalda
y una dulce pereza me invade el alma.
Me miras con ternura, suspiras, callas,
despides a la noche al llegar el alba
y dejas en la mesa una rosa blanca,
nostalgia de caricias, sonrisa clara.
Tu risa y tus miradas nunca me faltan
tampoco tu silencio ni tus palabras
con eso es suficiente, con eso basta
para olvidar los sueños en los que tú no te hallas.
Me hace daño el sonido de tus pisadas
y el ruido de la puerta cuando te marchas,
nostalgia de caricias y madrugadas.
Un carrusel de sueños estira el alba.
Ton Rodríguez