Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tiene un tiempo perdido que perdió conmigo,
una sombra que sólo aparece si no hay sol,
tiene una brújula que nunca apunta al Norte
y un anillo de compromiso
que en realidad es un pasaporte a la desdicha y al rencor.
Tiene una sonrisa oculta junto a Mona Lisa,
un cd de Luis Miguel que ya no escucha,
un perfume de hace veinte años que ya es reliquia
y un amor que es un payaso y la anda confusa.
Cada mujer tiene el hombre que quería
y cada hombre a la mujer que convenció
de que con él el amor existía
más allá de una habitación.
Lleva puesta una pijama tan falta de uso como el corazón,
unas sandalias empolvadas y el pelo suelto,
un desierto donde hubo un mar con puerto
y donde ahora llegan barcos de cartón.
Mira la telenovela suspirando un beso sexy
y en el Facebook carga solicitudes de amistad,
antes creía que enamorarse era gratis
y resulta que la factura tiene veinte ceros de más.
Un catorce de febrero recibió dos besos
con sabores tan distintos como el azúcar y la sal,
cada mujer tiene al hombre que conquista sin miedo
y cada hombre a la mujer que dice amar.
Un catorce de febrero hizo el amor en la misma cama
donde siempre amanecía,
sólo que era otro quien la desvestía
y no por ser mujer dejó de ser dama.
Cada uno tiene el amor que se buscó.
una sombra que sólo aparece si no hay sol,
tiene una brújula que nunca apunta al Norte
y un anillo de compromiso
que en realidad es un pasaporte a la desdicha y al rencor.
Tiene una sonrisa oculta junto a Mona Lisa,
un cd de Luis Miguel que ya no escucha,
un perfume de hace veinte años que ya es reliquia
y un amor que es un payaso y la anda confusa.
Cada mujer tiene el hombre que quería
y cada hombre a la mujer que convenció
de que con él el amor existía
más allá de una habitación.
Lleva puesta una pijama tan falta de uso como el corazón,
unas sandalias empolvadas y el pelo suelto,
un desierto donde hubo un mar con puerto
y donde ahora llegan barcos de cartón.
Mira la telenovela suspirando un beso sexy
y en el Facebook carga solicitudes de amistad,
antes creía que enamorarse era gratis
y resulta que la factura tiene veinte ceros de más.
Un catorce de febrero recibió dos besos
con sabores tan distintos como el azúcar y la sal,
cada mujer tiene al hombre que conquista sin miedo
y cada hombre a la mujer que dice amar.
Un catorce de febrero hizo el amor en la misma cama
donde siempre amanecía,
sólo que era otro quien la desvestía
y no por ser mujer dejó de ser dama.
Cada uno tiene el amor que se buscó.