Ariel_López
Poeta recién llegado
Un coro de oraciones
Otra vez la mañana pesa todos estos derrumbes,
avanza con prisa de chorros y mangueras,
pisando irremediablemente
los restos de aquellos días tranquilos
que no soportaron la embestida,
cuando se levantó amenzante el sol
extendiendo violentamente sus brazos,
forzando la marcha de nuestros hombros,
derritiendo a fiebre de vigilia
la serena tristeza
que templa al pecho en este naufragio.
Que los vientos traigan
vendavales murmullos
de rezos revoloteando
alrededor de los altares,
buscando bajo los techos restantes
el cielo sereno donde respiremos
profundamente,
sin temor al nasal filo del polvo.
Que las palabras avancen
como nubes cargadas,
devoradoras de esta luz insensible.
Harán que lluevan lágrimas
para las lejanas tierras desgarradas.
Escrito en Septiembre del 2017
Otra vez la mañana pesa todos estos derrumbes,
avanza con prisa de chorros y mangueras,
pisando irremediablemente
los restos de aquellos días tranquilos
que no soportaron la embestida,
cuando se levantó amenzante el sol
extendiendo violentamente sus brazos,
forzando la marcha de nuestros hombros,
derritiendo a fiebre de vigilia
la serena tristeza
que templa al pecho en este naufragio.
Que los vientos traigan
vendavales murmullos
de rezos revoloteando
alrededor de los altares,
buscando bajo los techos restantes
el cielo sereno donde respiremos
profundamente,
sin temor al nasal filo del polvo.
Que las palabras avancen
como nubes cargadas,
devoradoras de esta luz insensible.
Harán que lluevan lágrimas
para las lejanas tierras desgarradas.
Escrito en Septiembre del 2017