Rafapuello
Poeta fiel al portal
Un cuadro es…
… un trazo, un abrazo, una poesía.
El trazo… cual silaba en los labios del pincel,
que con locuacidad de gramática pertinaz
descorre los colores de la trama, dándole color a la miel,
a veces,
socavando con impertinencia lo natural,
otras,
trastocando la realidad, taladrando la verdad;
Pero ante la belleza… solo una imitación.
Y todo…
sin poder cambiar aquella verdad
que, ante lo perfecto… una inclinación.
Así…
el abrazo… es aquel marco visual
que sin un momento anticipado
y atrapando la emoción circunstancial
recoge lo visto, lo sentido, lo oído, o tal vez lo pensado.
El abrazo es el recogimiento espiritual
que en un momento de inspiración
atrapa, aun los colores negados por lo real,
y así, perpetuar hasta el latido de un corazón.
Por lo que…
una poesía es…, porque le agrega a lo manifiesto
lo que los simples sentidos no ven,
la grandeza de lo humilde y lo sencillo, la alegría en el tormento,
y la mágica quietud del rítmico árbol en su vaivén.
Por eso es que…
un cuadro… es un trazo, un abrazo, una poesía…
si, toda una poesía,
porque un lienzo sin pintar,
como la seca ambrosía
en una misteriosa cofradía para no imitar,
es el blanco texto sin letras de una poesía.
Rafael Puello
Barranquilla – Colombia.
… un trazo, un abrazo, una poesía.
El trazo… cual silaba en los labios del pincel,
que con locuacidad de gramática pertinaz
descorre los colores de la trama, dándole color a la miel,
a veces,
socavando con impertinencia lo natural,
otras,
trastocando la realidad, taladrando la verdad;
Pero ante la belleza… solo una imitación.
Y todo…
sin poder cambiar aquella verdad
que, ante lo perfecto… una inclinación.
Así…
el abrazo… es aquel marco visual
que sin un momento anticipado
y atrapando la emoción circunstancial
recoge lo visto, lo sentido, lo oído, o tal vez lo pensado.
El abrazo es el recogimiento espiritual
que en un momento de inspiración
atrapa, aun los colores negados por lo real,
y así, perpetuar hasta el latido de un corazón.
Por lo que…
una poesía es…, porque le agrega a lo manifiesto
lo que los simples sentidos no ven,
la grandeza de lo humilde y lo sencillo, la alegría en el tormento,
y la mágica quietud del rítmico árbol en su vaivén.
Por eso es que…
un cuadro… es un trazo, un abrazo, una poesía…
si, toda una poesía,
porque un lienzo sin pintar,
como la seca ambrosía
en una misteriosa cofradía para no imitar,
es el blanco texto sin letras de una poesía.
Rafael Puello
Barranquilla – Colombia.
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