avel omaya
Poeta recién llegado
Vigila este viento del mar que me acaricia los ojos,
así como las palabras que lloro en secreto
y que a veces,
dejo que sean ocultadas por la noche.
Entre nosotros el silencio es un camino
en el que transita la ternura.
La ternura que la mañana acaricia
en el ruido del primer beso.
Y el odio con que te amo,
es sólo una suplica por vivir.
La sombra que a veces,
ves que cubre mi corazón,
me esta pidiendo solamente
el consuelo de tus ojos.
Por eso ven, entraña mía,
a acomodar en su sitio las caricias de amor
que revolvi por descuido en la arena.
Avel Omaya.
así como las palabras que lloro en secreto
y que a veces,
dejo que sean ocultadas por la noche.
Entre nosotros el silencio es un camino
en el que transita la ternura.
La ternura que la mañana acaricia
en el ruido del primer beso.
Y el odio con que te amo,
es sólo una suplica por vivir.
La sombra que a veces,
ves que cubre mi corazón,
me esta pidiendo solamente
el consuelo de tus ojos.
Por eso ven, entraña mía,
a acomodar en su sitio las caricias de amor
que revolvi por descuido en la arena.
Avel Omaya.
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