Payaso Negro
Poeta recién llegado
El crepúsculo iba apareciendo
cuando nuestras almas se miraron fijamente,
las luciérnagas danzaban alrededor
de las estrellas nacientes en tu mirada,
nuestros cuerpos acariciaban el viento en una palabra,
nuestros corazones gritaban expresos de amores.
Las fantasías iban apareciendo día a día
como semillas aguardando riego.
Cuando de pronto llegó aquel día inesperado
en que la soledad aparecía tenue en las hojas de otoño,
cuando la desolación recobraba idilios brunos,
las esperanzas encaminaban rumbos perdidos
alejados del optimismo,
los llantos emergían sumisos en la ciénaga dolorosa
y la vida volvía sin una sonrisa.
Cuando entonces,
una minúscula gota de amor
invadió terrenos ajenos
para salvar inciertos cuerpos,
envueltos por pesimismo que con el tiempo se fueron perdiendo,
cubriéndolos de riqueza pura,
elevándolos hasta el cielo,
para darles un mundo nuevo
en el que sólo el verdadero amor es eterno.
cuando nuestras almas se miraron fijamente,
las luciérnagas danzaban alrededor
de las estrellas nacientes en tu mirada,
nuestros cuerpos acariciaban el viento en una palabra,
nuestros corazones gritaban expresos de amores.
Las fantasías iban apareciendo día a día
como semillas aguardando riego.
Cuando de pronto llegó aquel día inesperado
en que la soledad aparecía tenue en las hojas de otoño,
cuando la desolación recobraba idilios brunos,
las esperanzas encaminaban rumbos perdidos
alejados del optimismo,
los llantos emergían sumisos en la ciénaga dolorosa
y la vida volvía sin una sonrisa.
Cuando entonces,
una minúscula gota de amor
invadió terrenos ajenos
para salvar inciertos cuerpos,
envueltos por pesimismo que con el tiempo se fueron perdiendo,
cubriéndolos de riqueza pura,
elevándolos hasta el cielo,
para darles un mundo nuevo
en el que sólo el verdadero amor es eterno.