Ya son casi las siete de la noche, camino por mi cuarto y
¿puedes creer que un espacio de 3 x 4
sea tan grande como un abismo cuando buscas una puerta que te saque de una miseria de espera?
Me pongo a rascar en cada esquina esperando hacer la madriguera correcta en la que me pueda
meter a hibernar de este dolor y de cada una de tus promesas. Pero en otras ocasiones, hasta me
animo a proponerle a la puerta a que se abra, y desafiar a mi miedo de salir y toparme con ese
monstruo...tu recuerdo.
Le he preguntado a cada foto que he encontrado, a cada recuerdo encarnado, a cada ceniza de
las cartas que alguna vez me diste...por qué, por qué te fuiste sin llevarte el amor que aún me queda. A veces estoy
seguro de doblar en la esquina correcta y encontrar todas las respuestas a mis preguntas; otros
días me siento más alejado de lo que busco y no sé qué busco. Ya no sé si te busco a ti conmigo
o a mí sin ti...o tal vez a ninguno de los dos...¿Cómo pierdo tu recuerdo? ¡Pero qué digo!,
¡Eso no importa ya!. Me resigno a amarte, a recordarte o a olvidarte pero no a recordarme a
MÍ CONTIGO ¿Cómo pierdo el recuerdo de mí contigo?...pero...¿por qué me empeño en preguntarle
a un recuerdo cómo olvidarlo, si ni él mismo no sabe cómo irse de mi?
Casi son las 8 de la noche y sólo veo cerca de dos minutos para saber que he pasado un día más
aquí sin salir. No sé, pero hay algo que perdí hace mucho tiempo y no logro explicarme qué es...
Lo único de lo que estoy seguro es que no eres tú...
sea tan grande como un abismo cuando buscas una puerta que te saque de una miseria de espera?
Me pongo a rascar en cada esquina esperando hacer la madriguera correcta en la que me pueda
meter a hibernar de este dolor y de cada una de tus promesas. Pero en otras ocasiones, hasta me
animo a proponerle a la puerta a que se abra, y desafiar a mi miedo de salir y toparme con ese
monstruo...tu recuerdo.
Le he preguntado a cada foto que he encontrado, a cada recuerdo encarnado, a cada ceniza de
las cartas que alguna vez me diste...por qué, por qué te fuiste sin llevarte el amor que aún me queda. A veces estoy
seguro de doblar en la esquina correcta y encontrar todas las respuestas a mis preguntas; otros
días me siento más alejado de lo que busco y no sé qué busco. Ya no sé si te busco a ti conmigo
o a mí sin ti...o tal vez a ninguno de los dos...¿Cómo pierdo tu recuerdo? ¡Pero qué digo!,
¡Eso no importa ya!. Me resigno a amarte, a recordarte o a olvidarte pero no a recordarme a
MÍ CONTIGO ¿Cómo pierdo el recuerdo de mí contigo?...pero...¿por qué me empeño en preguntarle
a un recuerdo cómo olvidarlo, si ni él mismo no sabe cómo irse de mi?
Casi son las 8 de la noche y sólo veo cerca de dos minutos para saber que he pasado un día más
aquí sin salir. No sé, pero hay algo que perdí hace mucho tiempo y no logro explicarme qué es...
Lo único de lo que estoy seguro es que no eres tú...