Es duro levantarse por la mañana
y ver que mi mirada de alegría
es un espejo sin reflejo
colgado en tu ausencia.
Es difícil sonreír durante el día
y buscar en féminas tinieblas
la luz calurosa
de tu simple presencia.
Es doloroso que llegue el atardecer
y tras grises horas blasfemando ante tu altar
aún tenga que curar cicatrices en el alma
con sal de reverencia.
Pero lo más cansado es comprobar noche tras noche
que mi tristeza se pierde en los laberintos de la memoria
y en las esquinas del recuerdo encuentra cobijo...
un día más.
y ver que mi mirada de alegría
es un espejo sin reflejo
colgado en tu ausencia.
Es difícil sonreír durante el día
y buscar en féminas tinieblas
la luz calurosa
de tu simple presencia.
Es doloroso que llegue el atardecer
y tras grises horas blasfemando ante tu altar
aún tenga que curar cicatrices en el alma
con sal de reverencia.
Pero lo más cansado es comprobar noche tras noche
que mi tristeza se pierde en los laberintos de la memoria
y en las esquinas del recuerdo encuentra cobijo...
un día más.
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