MASTER LY 22
Laly
Un día
Cuando abriste los ojos
el aire se lleno de luciérnagas.
Las páginas en blanco se colmaron
de conejillos rosados correteando.
Soles como naranjas jugosas amanecían
sobre los labios del horizonte.
La brisa aromada de piñas y manzanas en
espiralado ascenso entre los bucles húmedos.
Un canto de campanillas de cristal fluía
como ríos por las venas atemporales del universo.
Ramilletes de trinos extendían sus alas ambarinas
dando vida a los poemas escritos con pétalos de dalias
sobre las aguas lunares de tus pupilas.
Cuando abriste los ojos
el aire se lleno de luciérnagas.
Las páginas en blanco se colmaron
de conejillos rosados correteando.
Soles como naranjas jugosas amanecían
sobre los labios del horizonte.
La brisa aromada de piñas y manzanas en
espiralado ascenso entre los bucles húmedos.
Un canto de campanillas de cristal fluía
como ríos por las venas atemporales del universo.
Ramilletes de trinos extendían sus alas ambarinas
dando vida a los poemas escritos con pétalos de dalias
sobre las aguas lunares de tus pupilas.