scarlata
Poeta veterano en el portal.
Un dos tres,
la parada de los monstruos otra vez,
comienza la cuenta atrás,
el tormento del ayer,
las líneas y los márgenes
dibujando compases de hiel,
el refugio de tu vientre
y Penélope tejiendo a cien.
Un dos tres,
las memorias de Africa otra vez,
yo en el porche esperando la nitidez,
y tú bailando con música sorda
y dando traspiés,
la pasión en mi ombligo
y la suerte del revés.
Un dos tres,
repitiendo que bello es vivir otra vez,
las tardes sin nostalgia
y el espejo vacío sin saber,
tú buscado lo imbuscable
en cuerpos sin piel
y, en mi ventana,
la ausencia del trapecista sin red.
Un dos tres,
cuéntame un cuento otra vez,
tú escalando mi sonrisa,
yo jugando al ajedrez,
tú huyendo de mis brazos,
yo perdiendo la fe.
Qué rabia,
no entendiste que soy una mujer.
la parada de los monstruos otra vez,
comienza la cuenta atrás,
el tormento del ayer,
las líneas y los márgenes
dibujando compases de hiel,
el refugio de tu vientre
y Penélope tejiendo a cien.
Un dos tres,
las memorias de Africa otra vez,
yo en el porche esperando la nitidez,
y tú bailando con música sorda
y dando traspiés,
la pasión en mi ombligo
y la suerte del revés.
Un dos tres,
repitiendo que bello es vivir otra vez,
las tardes sin nostalgia
y el espejo vacío sin saber,
tú buscado lo imbuscable
en cuerpos sin piel
y, en mi ventana,
la ausencia del trapecista sin red.
Un dos tres,
cuéntame un cuento otra vez,
tú escalando mi sonrisa,
yo jugando al ajedrez,
tú huyendo de mis brazos,
yo perdiendo la fe.
Qué rabia,
no entendiste que soy una mujer.




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