Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
UN ESTAR CALLADO
Escribir para saberme.
A leguas de aquí el tiempo me oprime.
Se me concede escribir para escrutarme.
En la necesidad de la palabra ando resuelto.
No se que vendrá más adelante.
Una palabra da paso a otra
y así deben terminar todos mis miedos.
A leguas me distingo,
y me noto triste,
solitario.
Sé que voy tras el vestigio,
la señal o la pista
para que se me dicten las sentencias.
El poema va a renacer mientras medito,
y en esa luxación
el tiempo
se deforma en calaveras.
Sé que no valgo más por mis palabras al aire,
aún sin ellas
sé que valgo.
Nada ha de zaherirme
sacarme espuelas o uñas allí
donde retroceden
las comisuras de mis labios,
mientras
nada he dicho,
voy callado.
Escribir para saberme.
Callar para escrutarme.
Escribir para saberme.
A leguas de aquí el tiempo me oprime.
Se me concede escribir para escrutarme.
En la necesidad de la palabra ando resuelto.
No se que vendrá más adelante.
Una palabra da paso a otra
y así deben terminar todos mis miedos.
A leguas me distingo,
y me noto triste,
solitario.
Sé que voy tras el vestigio,
la señal o la pista
para que se me dicten las sentencias.
El poema va a renacer mientras medito,
y en esa luxación
el tiempo
se deforma en calaveras.
Sé que no valgo más por mis palabras al aire,
aún sin ellas
sé que valgo.
Nada ha de zaherirme
sacarme espuelas o uñas allí
donde retroceden
las comisuras de mis labios,
mientras
nada he dicho,
voy callado.
Escribir para saberme.
Callar para escrutarme.
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