Darío Nervo
Poeta que considera el portal su segunda casa
La voces del silencio me han prestado
un cálido segundo entre tus labios
dibujando dentro del blanco lienzo
frágil y transparente de mi alma
la imagen corpulenta del deseo
que rompe el contorno de mis ansias ,
retomando la vida entre mis manos
llenas de timidez y temblorosas
caricias desmedidas en tu piel;
mi lengua caprichosa y atrevida
se funde con la tuya pretenciosa,
despertando un Etna de pasiones ,
cúmulo fresco de sensaciones
que rompen el cerrojo de la cárcel
estrecha que existe en mis entrañas,
fugadas a la luz de los placeres
vistiéndome la piel de escalofríos.
¡Hoy quiero estar asido de tus labios!
Aunque el tiempo precoz me lo impida,
haré de este momento un eterno
pausado y fugitivo beso de amor...
un cálido segundo entre tus labios
dibujando dentro del blanco lienzo
frágil y transparente de mi alma
la imagen corpulenta del deseo
que rompe el contorno de mis ansias ,
retomando la vida entre mis manos
llenas de timidez y temblorosas
caricias desmedidas en tu piel;
mi lengua caprichosa y atrevida
se funde con la tuya pretenciosa,
despertando un Etna de pasiones ,
cúmulo fresco de sensaciones
que rompen el cerrojo de la cárcel
estrecha que existe en mis entrañas,
fugadas a la luz de los placeres
vistiéndome la piel de escalofríos.
¡Hoy quiero estar asido de tus labios!
Aunque el tiempo precoz me lo impida,
haré de este momento un eterno
pausado y fugitivo beso de amor...