RONLIS
Poeta recién llegado
Un grito desesperado
Me han herido en la guerra
con el fuego enemigo,
mi madre la tengo muerta,
mi padre está perdido.
Me destrozaron las piernas,
desde entonces no camino
no tengo casa siquiera,
donde meterme al abrigo.
¿Dónde estarán mis hermanos,
que tanto yo he querido?
¡quien pudiera abrazarlos
y refugiarlos conmigo!.
Estoy muriendo de hambre,
nadie me da alimento,
casi no me queda sangre
la vida ya voy perdiendo.
Quiero gritar desgarrado,
en mis últimos momentos,
que ayudéis a mis hermanos
que calméis sus sufrimientos.
A los gobiernos les pido,
de ese mundo opulento
que dejen ya los misiles
que envíen nuestro sustento,
que manden en comestibles
lo que gastan en armamento.
A las multinacionales,
en su afán de ostentar,
que nos dejen ser iguales,
que nos dejen de explotar.
A vosotros ciudadanos
que miráis a otro lado,
os pido que me ayudéis,
pues todos somos hermanos,
vosotros también podéis,
gritar con fuerza al estado.
No existe ciego mayor,
que aquel que no ve miseria
y no entrega su corazón,
al que la muerte acecha.
¿Para qué quieres riquezas,
si no tienes compasión?,
el día que tú te mueras,
¿qué le contarás a Dios?,
Porque al final del camino,
en vuestro último viaje,
sólo lleváis en el traje,
metidos en un bolsillo,
el bien que tu dejaste,
el cariño compartido,
todo aquello que has amado
todo el daño que has sufrido.
Dejo mensaje al mundo,
en telaraña prendido,
la muerte con su guadaña,
llega al fuerte y al oprimido,
no escoge al vagabundo,
deja caer con su saña,
a quien encuentra dormido.
Ramón L. Souto
Última edición: