infeliz?
Feliz
Me sangra la muñeca cada vez que pienso
que tengo que decirte adiós.
Ni siquiera los muertos le dicen adiós a sus estrellas,
y se abren paso entre ramas bajas, largas y puntiagudas,
secas.
Así se desgarre su abrigo de fiambre,
podrán ser los efluvios engastados en verde amatista,
esa que cristaliza tras el beso
que emerge en torbellino sulfuroso.
Como un estigma sufro mi destino,
como una sanguijuela me succiona,
y sólo brota muerte,
una estampida de muerte
con piel de marfil y corazón de ébano,
nada de los tambores plateados de tu pecho
y el baile improvisado en tu sonrisa.
Ya sólo quiero el polvo que he trocado a la Luna,
porque decirte adiós no será suficiente para desengancharme.
Será un pacto de sueño con Caronte
en pago del eterno desafecto,
¡O vuelve como Orfeo y vende el nombre
que enciende el firmamento!
que tengo que decirte adiós.
Ni siquiera los muertos le dicen adiós a sus estrellas,
y se abren paso entre ramas bajas, largas y puntiagudas,
secas.
Así se desgarre su abrigo de fiambre,
podrán ser los efluvios engastados en verde amatista,
esa que cristaliza tras el beso
que emerge en torbellino sulfuroso.
Como un estigma sufro mi destino,
como una sanguijuela me succiona,
y sólo brota muerte,
una estampida de muerte
con piel de marfil y corazón de ébano,
nada de los tambores plateados de tu pecho
y el baile improvisado en tu sonrisa.
Ya sólo quiero el polvo que he trocado a la Luna,
porque decirte adiós no será suficiente para desengancharme.
Será un pacto de sueño con Caronte
en pago del eterno desafecto,
¡O vuelve como Orfeo y vende el nombre
que enciende el firmamento!
Última edición: