la_lala
Poeta que considera el portal su segunda casa
dulcemirada
la_lala
la_lala
Ayer te contaba las penurias que sólo liberaban lágrimas
en la silla que mecía mis decepciones y amarguras.
Hoy te cuento la dicha de haber encontrado la felicidad
dibujada en hombre, quien escribe su nombre en mi alma
en la silla que mecía mis decepciones y amarguras.
Hoy te cuento la dicha de haber encontrado la felicidad
dibujada en hombre, quien escribe su nombre en mi alma
Ayer, te contaba como las montañas no daban más paso a la magia del sol
y los gorriones pintaban con su vuelo solo paisajes inertes,
hoy, te cuento como él con su apogeo inesperado
a dejado mi vida en revolución, planeada en sueños
y los gorriones pintaban con su vuelo solo paisajes inertes,
hoy, te cuento como él con su apogeo inesperado
a dejado mi vida en revolución, planeada en sueños
Entró, como el soplo ante unos ojos que de color negro de lustraba,
él escribía unas palabras tan complejas y simples con colores
sintiendo una nueva razón para escribir día a día un camino
que uniera mi mano con la suya
él escribía unas palabras tan complejas y simples con colores
sintiendo una nueva razón para escribir día a día un camino
que uniera mi mano con la suya
Entró, como el alma paralela a un respirar de colores nunca antes vistos,
él, escribía notas en el surco de la pluma y caminos con mil trabas,
candados que mi bordar deseaba penetrar,
y escribir paso a paso hasta encontrarse su mirada
él, escribía notas en el surco de la pluma y caminos con mil trabas,
candados que mi bordar deseaba penetrar,
y escribir paso a paso hasta encontrarse su mirada
De la rosa que capullo se marchita sin el agua para beberla
había quedado el corazón que entregué sólo una vez
él entro bajo un jardín de su mirada verde
regalando desinteresadamente la esencia de su vida
había quedado el corazón que entregué sólo una vez
él entro bajo un jardín de su mirada verde
regalando desinteresadamente la esencia de su vida
De la mano de una flor siniestra que no encontraba el luminar del sol
había quedado mi corazón, ese que solo entregué una vez
Él entro bajo celestes mareadas de fuego regalando todo lo que es,
líneas que nunca abandonan, perpetua santidad y fugaz vida
había quedado mi corazón, ese que solo entregué una vez
Él entro bajo celestes mareadas de fuego regalando todo lo que es,
líneas que nunca abandonan, perpetua santidad y fugaz vida