En tu vientre, despacio, como un hijo
germinando, tu piel me reconstruye.
Su tacto es una madre o un hogar,
su hueco es la cosecha que se eleva
después del mestizaje entre la lluvia,
el sol y las tareas de la tierra
en la fecundación de la memoria.
Después de la impaciencia de un bocado
oculto entre las treguas del invierno,
ya puedo construir el parpadeo verde
que me entrega el azar de tus caderas.
Ya puedo levantarme a ser el hombre
que encaja en el sabor de las mujeres
y abraza como un árbol sus raíces
cuando se arriesga a recoger el viento.
germinando, tu piel me reconstruye.
Su tacto es una madre o un hogar,
su hueco es la cosecha que se eleva
después del mestizaje entre la lluvia,
el sol y las tareas de la tierra
en la fecundación de la memoria.
Después de la impaciencia de un bocado
oculto entre las treguas del invierno,
ya puedo construir el parpadeo verde
que me entrega el azar de tus caderas.
Ya puedo levantarme a ser el hombre
que encaja en el sabor de las mujeres
y abraza como un árbol sus raíces
cuando se arriesga a recoger el viento.