Pablo Martínez Alonso
Poeta asiduo al portal
Como Icaro desafiando mi propia humanidad he volado sobre el horizonte,
pero el sol derretirá mis alas, la gravedad me traerá a la tierra,
la tierra me abrazará en su seno con la calidez de una madre que abraza su hijo,
no hay remordimientos, he hecho lo que he querido y he vivido conforme a mi propio juicio.
Amada, mi tierra eres; por más que huí de ti, me has reclamado
y mi humanidad ha respondido, como si de un imán se tratara,
eres en quien sentaré las bases para todo lo que construiré,
a mi lado estarás ya que por más que desee, de la tierra no me puedo despegar.
Conocí las alturas, conocí el mundo... y vi.
Vi cómo todos los que viven necesitan un lugar donde pertenecer,
cómo todo avanza sin sentido hasta que encontramos lo que encontré en ti,
en una turbulenta relatividad me perdí, pero tu ancla me trajo de vuelta,
tu amor me hizo renunciar a mis alas, pero sigo volando en ti cada dia
y es que tu amor me dio la máxima libertad que podía pedir, la libertad de estar en ti.
- Pablo Martínez Alonso -
pero el sol derretirá mis alas, la gravedad me traerá a la tierra,
la tierra me abrazará en su seno con la calidez de una madre que abraza su hijo,
no hay remordimientos, he hecho lo que he querido y he vivido conforme a mi propio juicio.
Amada, mi tierra eres; por más que huí de ti, me has reclamado
y mi humanidad ha respondido, como si de un imán se tratara,
eres en quien sentaré las bases para todo lo que construiré,
a mi lado estarás ya que por más que desee, de la tierra no me puedo despegar.
Conocí las alturas, conocí el mundo... y vi.
Vi cómo todos los que viven necesitan un lugar donde pertenecer,
cómo todo avanza sin sentido hasta que encontramos lo que encontré en ti,
en una turbulenta relatividad me perdí, pero tu ancla me trajo de vuelta,
tu amor me hizo renunciar a mis alas, pero sigo volando en ti cada dia
y es que tu amor me dio la máxima libertad que podía pedir, la libertad de estar en ti.
- Pablo Martínez Alonso -