rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con mi conducta alterada
mis soles de madruga
se embriagan junto a la luna.
En mis ojos la cordura
bisagra su impostura
de circulo en la recta.
Y mis jardines sin juerga
marchitan bocas hambrientas
de anzuelos sin estrenar.
Mi risa estira su sombra
hasta encontrar el llanto
de un hombre que espera su niño.