marcelino victor
Poeta recién llegado
Un hombre y una silla,
su única y tal vez, última compañía.
Pensativo y desprolijo.
Pellejo del tiempo.
Barba de días con sol o sin sol
y noches contadas al infinito,
Con ella pero sin ella
La vida mezquina
como el tiempo, pasan sin opción
Llevándose muchos recuerdos y encarcelando pocos
Alegrías y divertimento se van perdiendo,
realidad dolor y tristeza resurgiendo
Un hombre y una silla
Viejos los dos, con marcas e historias
Con luces y sombras
Desde cuando se alimentaba al revoleo, pegoteado con la broma de algún compañero y hasta en el último ritual de soltero
Un hombre y una silla
Su descanso
Su única y tal vez última compañía
© Marcelino Montaño 07/2016