Mario Rodríguez Román
Poeta recién llegado
No hay más miedo
que la brisa de la soledad,
no hay más angustia
que un llanto en mitad de la noche,
no hay más rabia
que un cambio de dirección inoportuno,
no hay más dolor
que el sentimiento encadenado,
no hay más ausencia
que las telarañas del corazón,
no hay más agonía
que l quiero y no puedo,
no hay más impotencia
que el cruzarse de brazos,
no hay más desconcierto
que una tormenta en tu dibujo,
pero no hay más lágrimas que valgan la pena
que un rosario de jardines,
que una manada de nubes de colores,
un sol en tu almohada,
una lágrima en tu lagrimal,
una mueca en tu prisión,
una luna con estrellas,
una cama en tu corazón.