Oscar-Pineda
Poeta asiduo al portal
La minúscula sonrisa
de tus labios purpurados
son como un sol dorado
que se confunden con la brisa
tu mirada simpatiza
con las rosas de la tarde
y perfumas con alarde
con el dulce de tu aliento
y aquí en mi pensamiento
mi corazón está que arde.
Voy a plantar un jazmín
en el fondo de tu corazón
entraré por un escalón
para cuidar ese jardín
traigo de allá del confín
a un hermoso ruiseñor
para que cante con esplendor
para ti una melodía
en éste sublime día
imborrable para el amor.
Como la bruma de un río
así es tu corazón
él me llena de ilusión
cuando me siento vacío
me baña con su rocío
y el hechizo de su amor
encontraré para ti una flor
en la sombra de un manantial
con fragancia primaveral
y requiebros de un trovador.
de tus labios purpurados
son como un sol dorado
que se confunden con la brisa
tu mirada simpatiza
con las rosas de la tarde
y perfumas con alarde
con el dulce de tu aliento
y aquí en mi pensamiento
mi corazón está que arde.
Voy a plantar un jazmín
en el fondo de tu corazón
entraré por un escalón
para cuidar ese jardín
traigo de allá del confín
a un hermoso ruiseñor
para que cante con esplendor
para ti una melodía
en éste sublime día
imborrable para el amor.
Como la bruma de un río
así es tu corazón
él me llena de ilusión
cuando me siento vacío
me baña con su rocío
y el hechizo de su amor
encontraré para ti una flor
en la sombra de un manantial
con fragancia primaveral
y requiebros de un trovador.