tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
En las alforjas llevo un trozo de nada con poca imagen y fuerte medianía, es más, en las panteras se ve desde lejos, un mal orificio dorado, con suerte veré al tifón por las camisas del oráculo; y es mas, no pienso en fingir que me duele el zumbo mágico de los sirios. Más si no hay más berenjenas, veraz llover detrás del mundo plano.
Ya nadie se muele en el musgo del azar, y pensar que una vez lo dije y nadie me hizo caso, ya verán, cuando nadie sepa, volverán del montoncito de avena, que, aunque esté cubierto de un jugo hibrido, hará llover sobre la punción de los numerarios.
Ya nadie se muele en el musgo del azar, y pensar que una vez lo dije y nadie me hizo caso, ya verán, cuando nadie sepa, volverán del montoncito de avena, que, aunque esté cubierto de un jugo hibrido, hará llover sobre la punción de los numerarios.