lluviadeabril
lluvia & rain
Sientes la voz de la angustia.
rabiar en mis ojos, quitando la calma
destrozando huesos
desdicha enterrada
en la duda y
temor.
¡No entiento, no entiendo,
no entiendo¡
Vuelves de nuevo a ésas noches
de lunes de eventos, los martes de juntas
todos llenos de excusas
respuestas a medias y
señales completas.
Sé que en la oficina
siempre hay llamadas
urgentes
pendientes y
memos
por escribir.
Me lo explicas a mi, quien por años
estuve a ahí a un paso de ti
esperando llegara la tarde
para irnos a casa a y
besarnos, amarnos
antes de dormir.
Por supuesto no faltan nunca
emergencias y aparte tomar un café
con colegas, bancarios, políticos
empleados, empleadas
que tu tiempo roban,
matándome a mi.
Tu rutina de lo más exigente
ni una piadosa llamada
te permite hacer
ni una sola siquiera
con tal de decir
a comer, no llego
sola tendras
que dormir.
Sigo en casa estudiando en ratos y
escribiendo poemas en otros
que me apaguen
las ganas de saber quien es
-ella-
¿Me pregunto por qué?
¡por que!
No sabes mentir, no lo intentas no te
importa decir que es tu amiga y
me acusas descaradamente de
pensar siempre mal
de ti.
Se te olvida, recordar
que el recuerdo
me dice al oído
que ha habido más.
Te propongo no ponerte
guantes, de jazmín ni de
seda tarde o temprano
lo habrás de decir.
¡Dímelo, dímelo ya!
Para mi nada nuevo
un cuento ya viejo
sin principio
ni fin.
En tu corazón
yo no mando
hace veintiún beso robado
tiempo atrás.
Mis lagrimas son de plomo
forjado en el alma
por tu propia mano y
me ahogan
en un
lunes más.
::