Parece que no pase el tiempo
y, en cambio, hoy un lustro
golpea mi alma
a ritmo de imágenes.
Cinco años...
Cinco años que creí morir por dentro,
que maldije tu nombre
y tu sangre,
que grité hasta la afonía,
que grité hasta que nadie me oía
y mi grito tornó en eco dentro de mi corazón...
Algo me avisa temprano,
una voz que no me habla,
un susurro que no cesa,
pero no emite palabra.
Habla de ti, de tu huida,
de una fuga tan temprana...
El sol no había salido,
ni salió aquella mañana.
Y hoy el día ha amanecido
sin cielo, sin sol, sin nada...,
sin risa, sin canto alegre,
sin ni siquiera lágrimas,
lágrimas que aún me ahogan
y que duermen en mi alma:
no hables alto, pensamiento,
déjalas dormir calladas.
y, en cambio, hoy un lustro
golpea mi alma
a ritmo de imágenes.
Cinco años...
Cinco años que creí morir por dentro,
que maldije tu nombre
y tu sangre,
que grité hasta la afonía,
que grité hasta que nadie me oía
y mi grito tornó en eco dentro de mi corazón...
Algo me avisa temprano,
una voz que no me habla,
un susurro que no cesa,
pero no emite palabra.
Habla de ti, de tu huida,
de una fuga tan temprana...
El sol no había salido,
ni salió aquella mañana.
Y hoy el día ha amanecido
sin cielo, sin sol, sin nada...,
sin risa, sin canto alegre,
sin ni siquiera lágrimas,
lágrimas que aún me ahogan
y que duermen en mi alma:
no hables alto, pensamiento,
déjalas dormir calladas.