emilu
Poeta recién llegado
Después de tocar mi cuerpo,
entendí que no era eterno,
porque entre carne y huesos,
no se encuentra el gozo pleno.
La gente ama la carne,
yo amo todo lo que siento,
pero entre calentura y sangre,
nadie comprende los sentimientos.
Nuestro corazón es humano,
nuestra alma de hielo,
y el misterio de nuestra raza,
nos convierte en seres de entierro.
Dios nos hizo a su semejanza,
y el diablo nos llenó de miedo,
cayendo siempre en alabanza,
de algo que no conocemos.
Nuestras creencias sublimes,
quitaron el pecado del cuerpo,
pero la mancha de nuestra alma,
ha dañado nuestra entrada al cielo.
Estamos hechos de cenizas,
y en polvo nos convertiremos,
pero el presente de nuestras vidas,
es solo un mal pasajero.
entendí que no era eterno,
porque entre carne y huesos,
no se encuentra el gozo pleno.
La gente ama la carne,
yo amo todo lo que siento,
pero entre calentura y sangre,
nadie comprende los sentimientos.
Nuestro corazón es humano,
nuestra alma de hielo,
y el misterio de nuestra raza,
nos convierte en seres de entierro.
Dios nos hizo a su semejanza,
y el diablo nos llenó de miedo,
cayendo siempre en alabanza,
de algo que no conocemos.
Nuestras creencias sublimes,
quitaron el pecado del cuerpo,
pero la mancha de nuestra alma,
ha dañado nuestra entrada al cielo.
Estamos hechos de cenizas,
y en polvo nos convertiremos,
pero el presente de nuestras vidas,
es solo un mal pasajero.