Un momento único

Jessy

Poeta recién llegado
Era una noche oscura, templada, pero con una brisa fresca.
La luz de luna apartaba esa oscuridad inmensa que lo acechaba,
iluminando su camino, como si quisiera guiarlo.
El se encontraba inmerso en sus pensamientos,
sin prestar atención a su entorno.
Hasta que escuchó una voz, una dulce melodía rompió el silencio,
irrumpió en sus pensamientos.
Cuando la vio acercarse caminando con pasos lentos,
como quien no tiene arrepentimientos; logró ver su lindo rostro,
era una joven hermosa, con cabellos negros y ondulados,
que ondeaban con las brisas nocturnas, como las olas
que movidas por los vientos besan la playa tranquila.
Llevaba una pequeña luz de vida en sus finas y frágiles manos,
la cual protegía fervientemente, como si nada más importara,
como si sólo existiera para protegerla, incluso con su vida.
Su bella voz hacía eco en el viento,
y llevaba ese sonido hasta los oídos del joven,
quien se perdió en ella y quedó sin aliento,
ya no importaba la oscuridad ni el tiempo,
todo se detuvo en aquel momento.
Sus labios no lograron evitar, esbozar una sonrisa agradable,
de placer, de la felicidad anhelante.
Como la brisa gentil ella siguió su camino hacia el horizonte,
pero él nunca olvidó la belleza de ese instante.
 
Era una noche oscura, templada, pero con una brisa fresca.
La luz de luna apartaba esa oscuridad inmensa que lo acechaba,
iluminando su camino, como si quisiera guiarlo.
El se encontraba inmerso en sus pensamientos,
sin prestar atención a su entorno.
Hasta que escuchó una voz, una dulce melodía rompió el silencio,
irrumpió en sus pensamientos.
Cuando la vio acercarse caminando con pasos lentos,
como quien no tiene arrepentimientos; logró ver su lindo rostro,
era una joven hermosa, con cabellos negros y ondulados,
que ondeaban con las brisas nocturnas, como las olas
que movidas por los vientos besan la playa tranquila.
Llevaba una pequeña luz de vida en sus finas y frágiles manos,
la cual protegía fervientemente, como si nada más importara,
como si sólo existiera para protegerla, incluso con su vida.
Su bella voz hacía eco en el viento,
y llevaba ese sonido hasta los oídos del joven,
quien se perdió en ella y quedó sin aliento,
ya no importaba la oscuridad ni el tiempo,
todo se detuvo en aquel momento.
Sus labios no lograron evitar, esbozar una sonrisa agradable,
de placer, de la felicidad anhelante.
Como la brisa gentil ella siguió su camino hacia el horizonte,
pero él nunca olvidó la belleza de ese instante.
una historia que queda para el recuerdo..
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba