suprasensibilizador
Poeta recién llegado
A veces cuando reflexiono con mi sentir y me integro con algo que siento, es el interno de otros, logro ver con algo mágico, algo que me irradia alegría y sentido de ser. A veces logro ubicarme en un punto donde el pensamiento es inexistente, vacío, extraño al ser. Entonces la alegría me inunda porque me despojo de tormentos del alma, pesares de mi mente, emociones humanas que perturban el sentir y ofuscan la pureza del ser. En ese instante que me transformo en vacío mental, mi todo rebosa en un oleaje maravilloso, su luz de ese vacío se adueña de mí, y mi alma inunda con su luz todo lo que soy. Es entonces en ese preciso instante donde el interno de otros soy yo mismo, cuando la pureza interna de todos, de todo cuanto siento interactúa en mi y me hace ver al otro más allá de lo que percibo, mas allá de hechos y palabras, más allá de caracteres y penas, mas allá de todo lo que puedo alcanzar con mi mente y todos somos lo mismo, y todos somos el yo universal, y todos somos todo. Es cuando me ubico en ser nada cuando veo la grandeza de intimo de todos, la belleza de la pureza de la vida, la perfección que vibra en todo cuanto es, donde el punto más lejano del infinito vibra en todos, en todo. Más solo es un instante cuando veo al otro con un amor tan bello y puro, cuando renazco, en una ínfima parte de un segundo del tiempo humano, a algo que me atrevería a decir con palabras que está más allá del mismo amor, algo que es uno con el amor y que es la magia que se mueve con él y que nos hace libres sin más que eso, LA PUREZA.
SOLO POR ESE INFIMO Y FUGAZ INSTANTE VALE LA PENA SER UN GRANITO, EN EL VIBRAR DEL UNIVERSO INFINITO DE LA POESIA.