scarlata
Poeta veterano en el portal.
Sacudo la lluvia de mis ojos
y con ese gesto que reta
al destino más grosero,
renuncio de nuevo al instante
por vivir el momento.
No aparento más verdad
que la verdad de mis sueños.
No me acunes, no me entretengas,
que lo mío es sólo un lamento.
Me quedo quieta.
Mirando la sal
que desprende tu cuerpo.
Y extiendo la mano,
y encuentro el silencio.
Mis sábanas marcan
el paso del tiempo.
Ayer estabas, hoy no estás,
quién sabe mañana...
Soy sólo un recuerdo.
Huyo de la verdad
sin decir ni un te quiero.
Me dan risa las mentiras,
me hace gracia el deseo.
En el país donde voy
no existen los retos.
Sólo el humear de las velas,
un tenue desencuentro.
No importa que no entiendas
el sabor de mi cielo.
Iré allá donde surja
un nuevo febrero.
y con ese gesto que reta
al destino más grosero,
renuncio de nuevo al instante
por vivir el momento.
No aparento más verdad
que la verdad de mis sueños.
No me acunes, no me entretengas,
que lo mío es sólo un lamento.
Me quedo quieta.
Mirando la sal
que desprende tu cuerpo.
Y extiendo la mano,
y encuentro el silencio.
Mis sábanas marcan
el paso del tiempo.
Ayer estabas, hoy no estás,
quién sabe mañana...
Soy sólo un recuerdo.
Huyo de la verdad
sin decir ni un te quiero.
Me dan risa las mentiras,
me hace gracia el deseo.
En el país donde voy
no existen los retos.
Sólo el humear de las velas,
un tenue desencuentro.
No importa que no entiendas
el sabor de mi cielo.
Iré allá donde surja
un nuevo febrero.