carnqn
Poeta recién llegado
Un día deje de escribirte.
Deje de pensar en que del otro lado
había un hada, un helecho, o un ombligo.
Quise creer que el mundo se acababa,
pero vos no tenías límites,
ni en la parte mas alta de las montañas.
A veces siento como tu semilla se pierde
en el viento que no siempre me sonríe.
Cada vez más lejos de un lugar que no fui,
en el que siempre espero ver tus mejillas,
deseo conocer esas lavandas,
que le dan el aroma a tu alma,
El aire que solo esta fresco a tu lado.
¿Se acabaran las nueces que
alimentan las noches nevadas,
mientras los pájaros esperan mi muerte?
Quizás el deseo del destino, sea este.
Un capricho de los antiguos templos,
Apolo y Afrodita conspiran juntos.
Quizás en Atenas, tu figura se parezca
a la de algún dios,
acá,
solo sos mía.
Deje de pensar en que del otro lado
había un hada, un helecho, o un ombligo.
Quise creer que el mundo se acababa,
pero vos no tenías límites,
ni en la parte mas alta de las montañas.
A veces siento como tu semilla se pierde
en el viento que no siempre me sonríe.
Cada vez más lejos de un lugar que no fui,
en el que siempre espero ver tus mejillas,
deseo conocer esas lavandas,
que le dan el aroma a tu alma,
El aire que solo esta fresco a tu lado.
¿Se acabaran las nueces que
alimentan las noches nevadas,
mientras los pájaros esperan mi muerte?
Quizás el deseo del destino, sea este.
Un capricho de los antiguos templos,
Apolo y Afrodita conspiran juntos.
Quizás en Atenas, tu figura se parezca
a la de algún dios,
acá,
solo sos mía.