Luis Santiago Aguilar Ra
Poeta recién llegado
Si deje un taciturno oso en la ventana
En aquella tarde de abril en la que odie querer
Pero quererte tanto hasta enloquecer
Lo deje al no saber que en la mañana
Otro se embriagaba con el néctar de tu piel.
¿Por que dejaste en mi luz de esperanza?
Si siendo altanera no querría yo tu gracia
Pero como los rayos caen en la tempestad
Así de rápido lloraras por mi añoranza
Y odiaras vilmente tu desgracia.
Al dejarte el oso en aquella tarde de abril
Embrujado estaba con tu belleza de mujer
Que pensé que era un milagro poderte ver
Y que tú eras un ángel incapaz de engañar
Hoy se tu juego y prefiero olvidar.
En aquella tarde de abril en la que odie querer
Pero quererte tanto hasta enloquecer
Lo deje al no saber que en la mañana
Otro se embriagaba con el néctar de tu piel.
¿Por que dejaste en mi luz de esperanza?
Si siendo altanera no querría yo tu gracia
Pero como los rayos caen en la tempestad
Así de rápido lloraras por mi añoranza
Y odiaras vilmente tu desgracia.
Al dejarte el oso en aquella tarde de abril
Embrujado estaba con tu belleza de mujer
Que pensé que era un milagro poderte ver
Y que tú eras un ángel incapaz de engañar
Hoy se tu juego y prefiero olvidar.