rudyvaldenegro
Poeta recién llegado
Apoyaba mi cabeza contra el musgo de un muro,
La mirada extraviada en millares de estrellas ausentes
Hace ya cientos de años luz en el firmamento,
En el cuello las cadenas que nos atan a las heridas
Y el corazón trovando en aguas de una crisis, cuando oí
Una serena melodía surgir de un pájaro a medianoche.
-Pensé-, tal vez anuncie con su vehemente trino
El advenimiento sutilísimo de la ignorada primavera,
Acaso un tiempo venidero de encuentros, mieses y retoños,
Quizás trine para señalarnos- no los colores del cielo-
Sino los sabores de las especias de la tierra olvidadas,
Tal vez trine para demostrarle a la tristeza el desafío
De cantar aún en medio de tanta noche oscura o túnel,
Para despedir la insensatez del dolor aún lejos de la claridad
Y abrirle de par en par las ventanas y puertas a la alegría.
¿Cómo sabe un pájaro, un pájaro que sólo es un pájaro
Lo que un hombre de barro o piel o ácido cromosoma
Olvida en el ritual de sus días y sus noches más austeras?,
Un hombre que yace nunca conforme con lo puesto,
O cuando ve sepultarse de súbito toda esperanza
Y hacerse humo negro el sentido de su ser.
¿Cómo es posible que un pájaro sepa lo vital de la vida
Y más de lo que cuentan los libros, los sabios, las canciones ?
Un pájaro cantó en la noche y se estremecieron mis alas.
Si hubiera podido acercar la osadía de su canto
Al fondo de mis latidos, reconstruir los arcos rotos de mis dendritas,
Si hubiera podido asir su ternera, su bondadosa fragilidad,
Su pequeña cabeza solemne en mi almohada
Dormir junto a su plumaje hasta el alba para nacer sin llantos
Aunque solo fuera el deseo de un sueño por una noche imbatible.