Marina Bosco
Poeta recién llegado
Nos veo
yo pasando las páginas de un libro
en el que Leopold Bloom pasea por Dublín
tú con El País pensando "parece humano este Marlaska"
Nos veo
callados como la hierba
a descompás mirándonos
(Al pasar la página 258 te miro de reojo
tienes los párpados entornados
el cordoncillo de las gafas es azul como la tristeza
y cae retorcido por tu perfil)
Nos veo
levantándome de la butaca
acercándome a tu pecho como un camión de barras de hielo
deshaciéndome
Nos veo
en una tarde de verano
en esta prisión de dos silencios
En la calle tampoco pasa nada
un sol implacable quema las azaleas.
yo pasando las páginas de un libro
en el que Leopold Bloom pasea por Dublín
tú con El País pensando "parece humano este Marlaska"
Nos veo
callados como la hierba
a descompás mirándonos
(Al pasar la página 258 te miro de reojo
tienes los párpados entornados
el cordoncillo de las gafas es azul como la tristeza
y cae retorcido por tu perfil)
Nos veo
levantándome de la butaca
acercándome a tu pecho como un camión de barras de hielo
deshaciéndome
Nos veo
en una tarde de verano
en esta prisión de dos silencios
En la calle tampoco pasa nada
un sol implacable quema las azaleas.