AIBAEZA
Poeta adicto al portal
Un pendiente de nácar perdí anoche contigo.
Más de un mes llevaba en mi oreja, luciendo
extraviado
su brillo en acordes de humo-merengue,
de güisqui-bachata, ron-salsa., tequila-
cumbia
Pero sólo anoche, a bajo cero y de madrugada,
bailó nervioso sobre el asfalto del parking.
Escucha
Yo no sé por qué razón cantarle a ella
si debía aborrecerla con las fuerzas
de mi corazón (*)
¡Vamos a la rueda! ¡Arriba tiempo España!
Mantecado, enchufa doble con aspirina,
setenta complicado
yogur y otra vez díme que no con bailarina.
Más de un mes llevaba en mi oreja, luciendo
extraviado
su brillo en acordes de humo-merengue,
de güisqui-bachata, ron-salsa., tequila-
cumbia
Pero sólo anoche, a bajo cero y de madrugada,
bailó nervioso sobre el asfalto del parking.
Escucha
Yo no sé por qué razón cantarle a ella
si debía aborrecerla con las fuerzas
de mi corazón (*)
¡Vamos a la rueda! ¡Arriba tiempo España!
Mantecado, enchufa doble con aspirina,
setenta complicado
yogur y otra vez díme que no con bailarina.
Salsea el pendiente entre vapores rumberos
de Havana 7
y Ballantine´s sobre la firme carne mojada.
¡Vamos a la rueda! suplica el segundo
¿Nevaba?
Al ritmo de tres tiempos soneros, camisa
tensa, la aurora venía con un pendiente
de nácar.
¡Vamos a la rueda! suplica el segundo
¿Nevaba?
Al ritmo de tres tiempos soneros, camisa
tensa, la aurora venía con un pendiente
de nácar.
* Un montón de estrellas, de Polo Montañez