Anonimo Marciano
Poeta recién llegado
Claro de luna se posó en el agua
y tu imagen refulgó tanto más que ella,
la mirada tierna que abre tu alma bella
e hipnótico fuego ritual que se fragua.
El lugar se armoniza ante tu presencia,
ese cuerpo de mujer siempre deseado
oliendo a camomila el pelo mojado
y su piel tersa símbolo de su esencia.
Se fragua lento la noche de las noches,
nos encontraremos solos, sin escudos,
nuestra coraza serán cuerpos desnudos
y el coraje de entregarse sin reproches.
Espasmos de dulzor a cada reclamo,
recogiendo las mieses de su cabello
voy acariciando suavemente el cuello
y su pecho de fuego egregio inflamo.
El fragor aumenta y el cuerpo se arquea
como vara de roble que dúctil se moldea
en dulces movimientos que ella saborea
y la luna se esconde subiendo la marea.
Encontraras, amor, rosas al despertar
envolviendo de regalo mi corazón,
no busques el porqué ni indages razón
simplemente quiero volverte a besar.
Última edición: