alexjor
Poeta recién llegado
Entre mis labios, tu dulce sabor de rosa
entre mi alma, los rastros inertes de tu piel
y mi abrigo, tus sueños – tu mundo y risas,
paraíso entre besos y caricias
y augurio de amor, que brota de la esencia
más íntima de tu ser,
placer y anochecer, hambre y deseo
un solo cuerpo – una misma carne.
Muerdo ciegamente tu belleza
y cabalgo el horizonte
aferrado a tu recuerdo, sobre cada escombro
de mi corazón sediento de ti, cada noche,
soy verso y risa, aire, delirio y una flor de ansias
que devora tus palabras – que se yace a tus faldas,
amor – mi ángel de luz, mu místico zafiro
donde caigo al amanecer, desnudo de alma.
Recorro tiernamente la fortuna
y el cielo, tu imperio de pasión
amante sin medida, mi musa
y mis ganas de escribir, sobre la penumbra
sobre aquel viejo lugar, que algunos llaman soledad,
tu mi eterna estrella, mi sol, mis tardes a escondidas
detrás del manto de los sueños, en tus labios.
Te he alcanzado y besado el corazón
te he sentido en mi piel
y me has abierto las puertas de la infinidad,
porque soy eterno en tu reino
porque no quiero marchitarme en tu jardín,
mi pequeño ser, mi pequeña alma
clama por ti, clama por tu belleza,
¿tomarías, este corazón basado en ti?.
Mi melodía, mis intentos de vivir en la oscuridad
mi mejor poema y razón de existencia,
hoy toco con mis manos tu ser de luz
y me has visto cuan iluminado esta mi rostro,
atrás, lágrimas inútiles en noches sin sueños,
mi segundo corazón, mi amada inmortal
tú, que me has enseñado la fortuna
que me has arropado con tus besos.
entre mi alma, los rastros inertes de tu piel
y mi abrigo, tus sueños – tu mundo y risas,
paraíso entre besos y caricias
y augurio de amor, que brota de la esencia
más íntima de tu ser,
placer y anochecer, hambre y deseo
un solo cuerpo – una misma carne.
Muerdo ciegamente tu belleza
y cabalgo el horizonte
aferrado a tu recuerdo, sobre cada escombro
de mi corazón sediento de ti, cada noche,
soy verso y risa, aire, delirio y una flor de ansias
que devora tus palabras – que se yace a tus faldas,
amor – mi ángel de luz, mu místico zafiro
donde caigo al amanecer, desnudo de alma.
Recorro tiernamente la fortuna
y el cielo, tu imperio de pasión
amante sin medida, mi musa
y mis ganas de escribir, sobre la penumbra
sobre aquel viejo lugar, que algunos llaman soledad,
tu mi eterna estrella, mi sol, mis tardes a escondidas
detrás del manto de los sueños, en tus labios.
Te he alcanzado y besado el corazón
te he sentido en mi piel
y me has abierto las puertas de la infinidad,
porque soy eterno en tu reino
porque no quiero marchitarme en tu jardín,
mi pequeño ser, mi pequeña alma
clama por ti, clama por tu belleza,
¿tomarías, este corazón basado en ti?.
Mi melodía, mis intentos de vivir en la oscuridad
mi mejor poema y razón de existencia,
hoy toco con mis manos tu ser de luz
y me has visto cuan iluminado esta mi rostro,
atrás, lágrimas inútiles en noches sin sueños,
mi segundo corazón, mi amada inmortal
tú, que me has enseñado la fortuna
que me has arropado con tus besos.