jorgeluis
Poeta fiel al portal
UN POCO ANTES DE LLEGAR LA PRIMAVERA
Aun es pronto,
aún espera
la primavera.
No es y será
ese retoño
que vendrá
danzando al compás
de un baile de parejas.
Llegará antes que después
por las laderas,
poniendo los campos verdes,
con su sonrisa de oreja
a oreja.
Con sus picores y alergias,
con sus sudores,
su adrenalina
y, sus fiestas,
tan igual como distinta,
aquellas en las que un niño
jugaba con capotes y muletas.
Estarás tu,
para que decir más
si con eso digo tanto
y mucho más
porque tu lo eres todo.
Todo es lo que eres para mi.
No quiero seguir
siendo un desconocido
para ti.
No quiero morir
sin exponerme
a tu rechazo,
decir que te quiero
insinuar que te amo.
Reclamar tu presencia
cuando la noche
te recoja en sus manos
y te tienda en el lecho.
Aferrado con uñas y dientes
al deseo de tenerte
en algo mas que en sueños.
No quiero vivir
sin la melancolía
de tus ojos abiertos,
no quiero morir
sin llegar contigo
al cielo;
tocar la dulce
llama de fuego,
bebernos gota a gota
la narcótica miel
de los besos,
en el juego del amor
cuerpo a cuerpo,
como dos enamorados
en celo,
como dos enamorados
nada más.
Eternamente hoy y siempre
en esta primavera
que vendrá sin disimular
por tus caderas,
que no es y será
que aún espera,
que no es y será
por las aceras,
que vendrá rompiendo
las cadenas,
que no es y será,
ese niño que vendrá
danzando al compás
de un baile de parejas.
Aun es pronto,
aún espera
la primavera.
No es y será
ese retoño
que vendrá
danzando al compás
de un baile de parejas.
Llegará antes que después
por las laderas,
poniendo los campos verdes,
con su sonrisa de oreja
a oreja.
Con sus picores y alergias,
con sus sudores,
su adrenalina
y, sus fiestas,
tan igual como distinta,
aquellas en las que un niño
jugaba con capotes y muletas.
Estarás tu,
para que decir más
si con eso digo tanto
y mucho más
porque tu lo eres todo.
Todo es lo que eres para mi.
No quiero seguir
siendo un desconocido
para ti.
No quiero morir
sin exponerme
a tu rechazo,
decir que te quiero
insinuar que te amo.
Reclamar tu presencia
cuando la noche
te recoja en sus manos
y te tienda en el lecho.
Aferrado con uñas y dientes
al deseo de tenerte
en algo mas que en sueños.
No quiero vivir
sin la melancolía
de tus ojos abiertos,
no quiero morir
sin llegar contigo
al cielo;
tocar la dulce
llama de fuego,
bebernos gota a gota
la narcótica miel
de los besos,
en el juego del amor
cuerpo a cuerpo,
como dos enamorados
en celo,
como dos enamorados
nada más.
Eternamente hoy y siempre
en esta primavera
que vendrá sin disimular
por tus caderas,
que no es y será
que aún espera,
que no es y será
por las aceras,
que vendrá rompiendo
las cadenas,
que no es y será,
ese niño que vendrá
danzando al compás
de un baile de parejas.